Lecciones de la Master Class de Michel Franco

El cineasta mexicano Michel Franco, ganador tres veces consecutivas en el Festival de Cannes, ofreció una Master Class en Cinemex el pasado 27 de junio, en la que habló acerca de su experiencia como director y guionista, así como de su más reciente proyecto, Las Hijas de Abril.

Los asistentes a la clase magistral disfrutaron de una proyección exclusiva de la película ganadora del Gran Premio del Jurado en la categoría Una Cierta Mirada en la 70va edición del Festival de Cannes para después platicar con Franco. Durante una hora, el director respondió a las preguntas de los invitados, cinéfilos y estudiantes. Aquí puedes ver el streaming completo realizado por Cinemex:

Y estas fueron algunas de las mejores lecciones que aprendimos:

El mayor halago que le pueden hacer: Cuando la gente le dice que vio su película y que días después sigue pensando en ella y lo que esta le hizo sentir. Michel se considera a sí mismo un ferviente creyente de que el cine debe provocar y mover al espectador.

Lo más difícil de hacer una película: el proceso interno. Franco asegura que lo bueno de un proceso rápido (de filmación) es que no se tiene el tiempo para dar demasiadas vueltas a la película, por lo que uno debe apegarse a la idea original. Es por eso que, agrega, es importante saber lo que quieres. “Algunas personas utilizan como pretexto el decir que hacer cine en México es difícil; en realidad es difícil hacer cine donde sea… solo es un pretexto, en el fondo es porque no saben lo que quieren hacer”, dijo Michel en su Master Class.

Sobre la distribución de cine de arte en México: Michel, quien es multi premiado en Cannes, cualquier cinta ganadora en un festival internacional de relevancia como Cannes, Berlín, Venecia o Toronto, debería tener apoyo en México para su distribución, con una cantidad de salas designadas automáticamente para su proyección. Por su parte, Las Hijas de Abril abrió con 250 pantalla.

Lo que hace a una película interesante: Michel Franco cree que deben de pasar cosas extraordinarias para que una película sea interesante. Quedarse en lo cotidiano priva al espectador de ese “algo” que busca en el cine. Esto, dice, es por ejemplo lo que genera el final de Después de Lucía.

Checa el resumen de los mejores momentos de la Master Class: