Ximena Ayala contra el estereotipo

Ximena Ayala tiene una facilidad de palabra que adereza con una sorpresiva espontaneidad. Acostumbrados a verla en papeles de carácter, que incluyen su estupendo debut como la adolescente Yessica en Perfume de violetas (2001), ahora apuesta por el protagónico femenino en El tamaño sí importa, comedia romántica dirigida por Rafa Lara en la que comparte créditos con Vadhir Derbez. Ella interpreta a Vivi, quien trabaja como asistente de Diego Suárez, socialité que siempre se olvida de ella, pero de quien Vivi está enamorada.

 

“Llegué al casting de esta película porque Rafa Lara me mandó un día, a altas horas de la noche por Facebook, un mensaje que decía: Ximena, quiero que leas un guión porque quiero que hagas un casting. Me lo mandó y lo leí y fue como si Vivi entrara en las entrañas de mi ADN y una parte de mí dijera: sólo yo puedo hacer este personaje”, dice en entrevista.

 

La audición no fue fácil. Ximena dice que el papel estuvo peleado porque se lo querían dar a alguien que fuera más conocida que ella. “El mundo del estereotipo estaba permeando este proyecto, pero a Rafa Lara le gustó mucho mi casting y peleaba mucho por mí. Hicimos call backs, call backs y call backs, hasta que los productores dijeron: va, apostamos por Ximena Ayala para que haga a Vivi y ahora vamos a buscar a Diego”.
Para Ximena, su personaje tiene una personalidad distinguible “a pesar de que es tímida al compararse con estos estereotipos, tiene una personalidad fuerte y un mundo interior muy grande que la pone en el punto y aparte, como esta outsider del mundo en que trabaja, pero muy auténtica”.

A Ximena, quien protagonizara Los insólitos peces gato, le parece que El tamaño sí importa, que estrena este viernes 27 de enero, “no le pide nada a las comedias románticas americanas o de cualquier parte del mundo. Es una historia que va un poco más allá de lo que sucede en las comedias románticas, te sorprende un poco el final, pues no es un final convencional. Es una historia que parece relajada, pero que si le echas un poco más de ganas para ver qué hay más allá, es una historia que reflexiona mucho acerca de la condición del ser humano, del amor a uno mismo y del amor a la pareja y también de esta parte que te envuelve, que puede ser tu familia o tu círculo social, y a veces cómo esos círculos te pueden determinar para realmente lograr lo que quieres y lo que eres”.

A Ximena le gusta que el también guionista Rafa Lara le haya puesto una parte positiva. “Esta parte, no por decir la rosa, sino por decir que existe, de un mexicano creativo, luchón, lúdico, que se divierte, que es fiestero, bailador, y que a pesar de las adversidades sale adelante”.

La actriz dice que ella trabaja todo el tiempo, “porque mi material de trabajo es el ser humano, son las relaciones, son los vínculos y todo el tiempo tenemos vínculos. Ahorita tengo un vínculo contigo: ya te escaneé, sé cuál es tu corporalidad. Hay un escáner de presencias, de tipos, de gestos, de vestuarios, fisonomías, yo todo el tiempo estoy como esponjita observando. La absorción de cómo nos relacionamos como seres humanos es para mí materia prima para después reproducirlo en un personaje, en una situación”.