Explosiones y suspenso en Purasangre

El objetivo que tenían en la productora Época Films, dice el realizador Noé Santillán-López, era que Purasangre, segundo filme de la compañía, fuera una película bien cuidada, bien dirigida y bien producida. Por eso estuvieron pendientes de cada detalle de este thriller con tintes de acción que estrena el 13 de enero. La historia se centra en Fierro (César Rodríguez), Bosco (Adrián Vázquez), Tino (Ruy Senderos), Chema (Mauricio Argüelles) y su hermano Jaime (Luis Roberto Guzmán), quienes asaltan el hipódromo con la intención de saldar su deuda con el mafioso Carmona (Joaquín Cosío, imponente).

 

Aunque el hurto sale conforme a lo planeado, Carmona quiere que sigan trabajando para él, por lo que todo se complica. Así, acaban escondiendo el botín en una caja fuerte, cada uno poniendo un número a la combinación esperando que prescriba el delito. Pero el policía a cargo de la investigación (Hernán Mendoza), parece cada vez más cerca, lo que hace que aparentemente aumenten las dudas y sospechas entre los cinco.

Purasangre no tiene una estructura lineal. Santillán decidió seguir la estructura planteada por Francesco Papini, guionista y productor de la cinta, y construyó el relato a partir de flashbacks. De hecho, sostiene que lo siguieron casi al pie de la letra, pues la primera versión la tuvieron en 2010. “Lo fuimos trabajando, lo fuimos tallereando y desde entonces quisimos hacer esta película, y no porque fuera algo innovador, que sí lo es, sino porque nos emociona muchísimo”, dice el director.

 

Aunque Purasangre tiene explosiones y persecuciones, la intención nunca fue hacer una película de acción, dice Santillán. El tema de la película es la familia, lo cual implica también los lazos de amistad y no únicamente los lazos sanguíneos, aunque sí están presentes con los personajes de Chema y Jaime.

 

La filmación duró ocho semanas en locaciones de diferentes puntos de la Ciudad de México y en sets, pero meses antes los actores se reunieron para dialogar cómo veían a los otros personajes y ensayaron sus escenas. De acuerdo con Santillán, hay una intención para darle al filme un ambiente sombrío. “Emocional y filosóficamente hablando todos estos personajes tienen una duda y una desconfianza en toda la película. Hasta el final es que llega la luz. Antes de eso, son personas a las que les hace falta cerrar muchos círculos. Aparte de darle un look oscuro y misterioso a los personajes, esta ambientación tiene que ver con la persona que son al principio y la que son al final”.