Tiaré Scanda y Juan Manuel Bernal juntos en Vive por Mí

Si hay algo en lo que coinciden Tiaré Scanda y Juan Manuel Bernal es que el guión de Vive por mí, película dirigida por Chema de la Peña, fue lo que los atrajo para participar en esta película que estrena este 20 de julio. Tiaré incluso sostiene que hacer a Valentina, su personaje, era un reto. “Es una mujer en una situación límite, con muchas ilusiones y muchos planes a futuro, pero muchos obstáculos en el presente, muy desesperada y tratando de salvar su matrimonio en una circunstancia muy difícil”.

 

Juan Manuel interpreta al esposo de Valentina, un hombre que la apoya en todo, pero que también se encuentra en una situación límite. “Desde hace tiempo tengo un gusto especial por esos personajes que a veces no se ven. Es como hacer un homenaje a estos héroes anónimos, estas personas que están alrededor de un enfermo y que le dedican toda su vida y que de repente se dan cuenta que no han vivido su vida por estar viviendo la del otro, en el ‘vive por mí’. Me pareció bien interesante ese personaje. Recuerdo desde mi infancia, cuando vamos a ver a un enfermo, nunca vemos al que está atendiéndolo, sino que vemos al enfermo”.

 

A Tiaré le parece interesante que, además, ese personaje sea masculino. “Normalmente son las mujeres las que tienen ese rol de cuidar a los enfermos de la familia, y en este caso es bonito poner un buen ejemplo en esta película al poner un hombre, que es el que asume como pareja el problema de salud de su pareja y hace lo mejor que puede por ayudarla, y él acaba siendo víctima de un gran desgaste”.

Juan Manuel y Tiaré no habían trabajado juntos desde El callejón de los milagros, interpretando a Chava y a Maru, respectivamente, y ahora les pareció interesante volver a hacerlo. Más porque sus personajes tienen un arco dramático que cambia conforme avanza la película: empieza en una actitud positiva y a la mitad su actitud se deteriora.

“Eso es lo que uno busca de los personajes –dice Tiaré–, que se transformen en el camino, que empiecen de una manera y acaben de otra, y es un poco lo que el espectador espera cuando va a ver una película: ver cómo las circunstancias afectan al personaje, cómo lo enfrenta y si sale victorioso o no”.

Para Juan Manuel, Chema de la Peña hizo un trabajo meticuloso pues los hizo encontrar esos conflictos. “Hay allí una manera de contar una historia de una pareja y de apelar a la inteligencia del espectador para poder darse cuenta de lo que está pasando a través de los años: lo que hace una enfermedad a largo plazo, cómo va desgastando todas las relaciones alrededor de ella. Por todos lados me pareció una película muy completa y muy compleja también”.

 

Y es que, dice, el director tiene buen ojo para hablar sobre cómo vivimos el siglo 21. “Vemos a personajes que están sanos destruyendo su vida y los que tienen una enfermedad tratando de salvarse. Me parece que el director hace una crítica hacia dónde va el siglo 21 con el ser humano porque pareciera que nadie está a gusto con lo que tiene. Nunca tomamos en cuenta el vivir aquí y ahora”.

 

Para Tiaré, los personajes recuerdan que hay mucha gente que la está pasando mal y que es importante pensar en los demás. “Y por eso es interesante que Alejandra Cárdenas, nuestra productora, que tiene un gran compromiso con la causa de la donación de órganos, está organizando, paralelo a la campaña de la película, una campaña para difundir la necesidad de que haya más donadores e invitar a la gente que si le parece pertinente le comunique a su familia si decide ser donador. En ese sentido es padre participar en una película así y ser parte de una campaña con tan buena intención y ojalá que logremos que mucha gente decida ser donador”.