10 películas mexicanas para ver con mamá

Si ya no alcanzaste reservación en un restaurante o prefieres quedarte en casa a festejar a tu mamá -y así evitarse el tráfico de este día-, acá te dejamos un recuento de películas mexicanas que todo hijo debe ver con su madre:

 

Cuando los hijos se van (1941)

Indudablemente aquí tiene que aparecer varias veces el nombre de Sara García, “la abuelita del cine mexicano” que tuvo papelones de madre abnegada y, a veces no tanto. En esta película de Juan Bustillo Oro interpreta a Doña Lupe Rosales, quien le hace frente a su marido, Don José (Fernando Soler), cuando su hijo Raimundo (Emilio Tuero) es acusado injustamente de robo y deja la casa familiar en malos términos con su padre y su novia (Blanca Rosa Otero), quienes han sido influenciados por el hijo celoso del matrimonio Rosales, José (Carlos López Moctezuma).

 

Los tres García / Vuelven los García (1946)

Tal vez este par de películas sean de las más conocidas en la prolífica carrera de Sara García. En ambas hace el papel de doña Luisa García viuda de García, la abuela de regio instinto maternal que puede meter en cintura, a punta de regaños, jalones de orejas o puro sufrimiento, a los primos Luis Antonio (Pedro Infante), José Luis (Abel Salazar) y Víctor Manuel Mendoza (Luis Manuel), quienes pelean por el amor de Lupita Smith (Marga López).

 

Teresa (1961)

Esta película tuvo su fuente original en una telenovela. Teresa (Maricruz Olivier) es una muchacha humilde, pero inteligente y ambiciosa, que vive en una vecindad junto a sus padres, quienes trabajan arduamente para poder pagar los estudios de su hija. Teresa se da cuenta que su belleza cautiva con facilidad a los hombres. Su sueño es una vida de lujos y comodidades, por lo que frecuentemente, avergonzada de su origen, lo oculta. Aprovechándose de su belleza, entra a casa de un profesor (nada menos que Fernando Rey, el gran actor español de El discreto encanto de la burguesía) en donde, movida por la envidia y con toda intención, desbarata todo lo que cada miembro de esa casa poseía.

 

Día de las madres (1968)

Esta cinta es infaltable si te programas un maratón para festejar a tu mamá. Dirigido por Alfredo B. Crevenna, el filme es un tríptico que reunió a Marga López, Sara García, José Alonso, Fernando Soler, Jacqueline Andere y Andrés Soler, entre otros, para contar tres historias que ocurren en un mismo edificio el día de las madres. Por un lado se cuenta la historia de una mamá que quiere regresar a su pueblo cuando se entera de las intenciones de su hijo de volverse torero. Por otro, una enfermera se avergüenza no solo de sus orígenes humildes, sino de su madre. Y, finalmente, una madre soltera que se enamora de un hombre casado.

 

Corona de Lágrimas (1968)

Marga López fue otra de las actrices emblemáticas en papeles de madre sufrida en el cine mexicano. En este dramón dirigido por Alejandro Galindo hace a la viuda Refugio Chavero, quien tiene problemas en el trabajo porque no anda bien de la vista. Ella tiene tres hijos: Fernando (Enrique Lizalde), ambicioso y engreído estudiante de leyes; Edmundo (Juan Ferrara), quien en vez de estudiar medicina se la pasa de juerga, y Nacho (Javier Ruán), empleado en un taller. Refugio será despedida a causa de su pérdida paulatina de la visión, su hijo Fernando se comprometerá con una muchacha rica negando su origen y todo se irá en picada.

 

Cruz de amor (1969)

También derivada de una exitosa telenovela transmitida un año antes, la cinta de Fernando Curiel aborda la historia de Cruz (Silvia Derbez), una viuda que se la vive trabajando para costear los estudios de su hija Marisol (Irma Lozano) en un internado de altos costos, por lo que hasta su hija piensa que son gente pudiente. Pero el destino hace que coincidan en la casa donde ella trabaja, que es donde vive el prometido y luego esposo de Marisol, Marcos (Julio Alemán). Su hija, al darse cuenta, finge y acepta la propuesta de su madre para que la familia no sepa que son madre e hija.
Lola (1989)

En su debut como directora, María Novaro logró hacer un drama sobre una madre y su hija pequeña sin caer en la sensiblería e intentado retratar la realidad social en los suburbios después del terremoto de 1985. Leticia Huijara interpreta a Lola, una madre que trabaja como vendedora ambulante para mantener a Ana, su hija de 5 años. Sumida en una crisis emocional constante, provocada por los viajes frecuentes de su pareja, que es músico y no se hace cargo de ellas, la joven se refugia en su hija, así como en su amiga Dora y en Duende (Roberto Sosa), un chavo que está enamorado de ella.

 

Los insólitos peces gato (2013)

En la ópera prima de Claudia Sainte-Luce, Ximena Ayala tuvo el papel protagónico: el de Claudia, una joven solitaria que trabaja en un supermercado. Un día acaba en el hospital, donde la operan, y ahí conoce a Martha (Lisa Owen), mujer madura con quien establece una estrecha amistad. Martha termina invitándola a que se mude con ella y sus cuatro hijos, lo cual Claudia acepta. Conforme la salud de su anfitriona se deteriora, Claudia va forjando los lazos con el resto de la familia.

 

Club Sándwich (2013)

Con este filme sobre las vacaciones de una madre soltera y su hijo adolescente en un hotel vacío en temporada baja, Fernando Eimbcke ganó el premio al mejor director en el Festival de Cine de San Sebastián. Héctor (Lucio Giménez Cacho) y su mamá (María Renée Prudencio) pasan sus días de descanso a la orilla de la alberca, hasta que aparece Jazmín (Danae Reynaud), una joven más o menos de la edad de Héctor con quien él empieza un romance. El viaje, entonces, adquiere otras dimensiones, cambiando la relación entre madre e hijo.

 

Todos queremos a alguien (2017)

En esta comedia romántica dirigida por Catalina Aguilar Mastretta, Karla Souza interpreta a Clara, una doctora que radica en Los Ángeles y que busca un amante diferente para cada noche porque no quiere que le vuelvan a romper el corazón. Cuando necesita ir a la boda de sus padres, se le ocurre invitar a Asher (Ben O’ Toole), un colega del mismo hospital. Pero ahí también llega Daniel (José María Yazpik), el ex novio que había desaparecido de su vida unos años antes. La madre de Clara es interpretada por Patricia Bernal, quien le da un gran consejo de madre a hija: “El amor no tiene que ser simple, pero sí fácil”.