Las directoras del cine mexicano

De acuerdo con El anuario estadístico del cine mexicano, del Instituto Mexicano de Cinematografía, en 2016 se produjeron 162 películas. De ellas, 37 fueron dirigidas por mujeres, una cifra que mantiene la tendencia a la alza que se vive desde 2014. “La mayor parte de la actividad de las mujeres en el cine mexicano se registró en la producción, seguida de la dirección y el guionismo. Considerando estos tres rubros, hubo participación de mujeres en 52% de las películas mexicanas producidas”.

 

 

Antes de la Época de Oro el cine mexicano surgió nuestra directora pionera: Adela Sequeyo. Crítica de cine y actriz, dirigió tres filmes en los años treinta: Más allá de la muerte (1935), La mujer de nadie (1937) y Diablillos de arrabal (1938). No tuvieron éxito de taquilla y ella ya no pudo dirigir más.

 

 

Durante la Época de Oro surgió Matilde Landeta. Asistente de dirección de Fernando de Fuentes durante varios años, tuvo que abrirse camino y desobedecer a la industria fundando su propia compañía productora al no recibir oportunidades para dirigir. Así fue como en 1949 hizo Lola Casanova, poderoso relato femenino protagonizado por Meche Barba. Su pujanza le alcanzó para dos películas más: La negra Angustias (1950), relato sobre una mujer empoderada (María Elena Marqués) que se une a los rebeldes durante la revolución, y Trotacalles (1951), otro drama sobre una mujer (Miroslava) que tiene que arreglárselas sola ante los obstáculos de la sociedad. No obstante la calidad indudable de sus filmes, le fueron cerradas las puertas de la producción en México hasta que el crítico de cine Jorge Ayala Blanco redescubrió su trabajo y lo hizo público. Posterior a esto, Matilde Landeta hizo un corto documental y su último largometraje, Nocturno a Rosario (1992), con Ofelia Medina.

 

 

 

 

Así pues, a las mujeres no les ha sido fácil abrirse camino para ponerse detrás de la cámara en la dirección de una película. Imprescindible resulta mencionar a Marcela Fernández Violante, realizadora chilanga que en los años setenta dirigió filmes de corte social como De todos modos Juan te llamas o Cananea. En los ochenta también tuvo oportunidad de dirigir; destaca Nocturno amor que te vas (1987). Su más reciente trabajo de dirección es Acosada (2012), historia sobre la criminalidad que asuela a los habitantes de la Ciudad de México.

 

 

María Novaro, por su parte, tal vez sea la más exitosa. En 1989 tuvo un espléndido debut con Lola, sobre una comerciante (Leticia Huijara) que vive una crisis y deja a su hija a cargo de su madre. Novaro ganó un premio en el Festival de Cine de Berlín y fue reconocida con el premio a la ópera prima en el Festival de La Habana por esta película. Luego hizo Danzón (1991), uno de los hits del llamado nuevo cine mexicano, en el que presenta a una operadora de la compañía telefónica, madre soltera y recurrente bailarina en las competencias de danzón. en el que su protagonista fue María Rojo. También hizo El jardín del Edén (1994), luego Sin rastro (2000) y diez años después Las buenas hierbas. Este año estrena Tesoros, una historia de aventuras de corte infantil.

 

 

 

 

Otras directoras fundamentales son Maryse Sistach (Perfume de violetas), Busi Cortés (El secreto de Romelia), Guita Schyfter (Novia que te vea) o, más recientemente la documentalista Tatiana Huezo (Tempestad), Natalia Beristáin (No quiero dormir sola), Claudia Sainte-Luce (Los insólitos peces gato), Catalina Aguilar Mastretta (Todos queremos a alguien, Las Horas Contigo ) o Issa López.