5 películas que impulsaron la comedia mexicana

En los años noventa, el cine nacional vivió una renovación que incluso llevó a la generalización del término nuevo cine mexicano. Si bien los estrenos seguían siendo pocos, la calidad y el alcance internacional de algunas cintas favorecieron la aceptación del público. De esos años datan filmes como El callejón de los milagros, de Jorge Fons, y Como agua para chocolate, de Alfonso Arau, así como Amores perros, de Alejandro González Iñárritu, hitos de la filmografía nacional. Las comedias también jugaron un papel relevante, estableciendo pautas seguidas durante varios años, como un acercamiento a las historias citadinas; aunque hubo una nueva forma de acercarse también a la provincia. Acá te dejamos una selección de cinco títulos fundamentales del cine de comedia mexicano de aquellos años.

 

01

Sólo con tu pareja (1991)

La ópera prima de Alfonso Cuarón, quien acaba de regresar a México a filmar una película, presentaba un renovado modelo para la comedia en el cine nacional. Con un guion propio que trabajó con su hermano Carlos, Alfonso inyectaba ciertos toques trágicos a la historia de Tomás (Daniel Giménez Cacho), un mujeriego que no establece lazos con nadie. Una enfermera despechada le hace creer que se le ha diagnosticado sida. Tomás quiere suicidarse, pero entonces queda enamorado de Clarisa (guapísima Claudia Ramírez), su vecina aeromoza.

 

02

La mujer de Benjamín (1991)

La mujer de Benjamín (1991) [https://youtu.be/dBaG0aHyFB0]

Carlos Carrera ubicó su segundo largometraje en un pequeño poblado donde el solterón Benjamín (espléndido Eduardo López Rojas) vive con su hermana Micaela (Malena Doria). Aparentemente un boxeador retirado con algunos problemas, Benjamín pasa el tiempo atendiendo su tienda junto con unos viejos borrachines. Hasta que se enamora de Natividad (Arcelia Ramírez), una joven a la que envía cartas y a la que luego decide secuestrar para vivir con ella. Carrera siguió la veta de la comedia en su siguiente filme: La vida conyugal (1993).

 

03

Sexo, pudor y lágrimas (1998)

Si hubo una película que dejó huella en aquellos años, esa fue la ópera prima de Antonio Serrano, director de teatro y telenovelas que decidió adaptar al cine su obra homónima. La historia, que sigue a dos parejas que viven en la colonia Condesa, se centra en los enredos que se desatan luego de que las parejas se engañen. Ana (Susana Zabaleta) y Carlos (Víctor Huggo Martín) reciben en su departamento a su amigo Tomás (Demián Bichir), mientras en el departamento de enfrente, Miguel (Jorge Salinas) y Andrea (Cecilia Suárez) reciben a María (Mónica Dionne). Obvio, se desatan los triángulos amorosos. El soundtrack fue exitosísimo.

 

04

La ley de Herodes (1998)

La película de Luis Estrada, una crítica directa al PRI que entonces todavía no dejaba la presidencia desde los tiempos de la Revolución, se sitúa en 1949, cuando al responsable del basurero municipal, Juan Vargas (Damián Alcázar) lo nombran presidente municipal de un pequeño pueblo en el desierto mexicano. Él llega con las mejores intenciones, pero pronto es arrastrado por la corriente de corrupción a la que los pobladores están acostumbrados. Esta sátira política tuvo mucho éxito entre el público.

 

05

Todo el poder (1999)

Fernando Sariñana había sorprendido con su ópera prima Hasta morir (1994). Para su siguiente película, Todo el poder, no dejó el tema de la violencia, pero decidió apostarle al humor corrosivo en la historia del documentalista Gabriel (Demián Bichir), quien tratando de abordar el tema él mismo se convierte en víctima. Como no obtiene una respuesta favorable de las autoridades, decide investigar por su cuenta solo para encontrarse con un muro de corruptelas que involucra a un funcionario de alto nivel.