Datos curiosos de Guadalupe-Reyes

DATOS CURIOSOS DE GUADALUPE-REYES

Guadalupe Reyes sigue el reencuentro de los amigos Hugo (Juan Pablo Medina) y Luis (Martín Altomaro) cuando el primero busca al segundo después de haber cumplido 40 años y festejado con una celebración majestuosa, pero vacua, en Tulum. Aunque llevan varios años sin verse, Hugo reta a Luis a cumplir una apuesta de su época universitaria: hacer el maratón Guadalupe Reyes, una alocada celebración que supuestamente debe durar del 12 de diciembre al 6 de enero siguiente en la que debe abundar el alcohol. Cuando Luis, un ejecutivo de actitudes rectas, descubre la infidelidad de su esposa, decide firmar ante notario las cláusulas del reto. Platicamos con Marco Polo Constandse, productor de la película, quien nos dio estos datos. 

 

Guadalupe Reyes es una historia que sucede en 26 días de fiesta. Los excesos debían mostrarse pero sin que fueran repetitivos. Por eso se muestran los lugares icónicos de un Guadalupe Reyes: los alrededores de la Villa, cantinas, bares, antros, tables, fiestas, posadas y hasta oficinas.

–La escena de la posada se filmó en los alrededores de la Basílica. Hace dos años, los productores scoutearon el lugar precisamente un 12 de diciembre, pero era imposible filmar en esas fechas. Un año después, filmaron allí, pero una vez que hubo pasado el día de la virgen. Ocuparon muchos extras y la decoración típica de la fecha.

–Aunque se podría pensar que la filmación en exteriores fue de lo más complicado, no fue así. El verdadero reto estuvo en dar con las oficinas del personaje de Luis. Debían ser unas oficinas en las que pudieran filmar una semana completa, y que tuvieran el caché que la historia necesitaba. Otro dolor de cabeza fue encontrar la casa de Hugo. Uno pensaría que es muy fácil, pero tenían que encontrar una casa con estilo pero que no se hubiera visto antes en el cine mexicano. 

Martín Altomaro y Juan Pablo Medina participaron prácticamente en todo el proceso de producción: contribuyeron con el guion, “peloteando chistes, peloteando ideas para que fuera muy creíble la relación de estos personajes y la construcción de los mismos”, y hasta en la selección del resto del reparto.

–Por increíble que parezca, los actores que hicieron los personajes secundarios, como Ofelia Medina, Salvador Zerboni o Begoña Narváez aceptaron hacer call backs, algo inusual para papeles pequeños. “Le expliqué a los actores que al hacer comedia la química era muy importante y que nos permitieran pedirles los call backs, aunque los papeles no fueran muy grandes. No era una tema de que no los conociéramos, sino que la química entre todos era muy importante. Tuvimos la fortuna de tener actores con tanta trayectoria que no tuvieron ningún problema de ego ni de vanidad de ir a hacer los call backs”.

–La fiesta de Año Nuevo que da Hugo, un socialité que debe su riqueza a haber inventado los ringtones, tenía que despertar las ganas de quien la viera por querer estar ahí. Por eso sumaron cameos entre los que se encuentran los del ex futbolista y hoy afamado comentarista Luis García y el comediante El Diablito, entre otros.

–En la primera versión del guion los amigos tenían 24 años, pero a Marco Polo no le hacía gracia para el Guadalupe Reyes “porque a esa edad puedes hacer lo que quieras, el hígado no te castiga. Se me hacía mucho más divertido hacerlo con dos personas cercanas a los 40 años porque el reto era más complejo”.

–La persecución durante la puesta en escena de la posada de barrio sí implicó que los actores corrieran una distancia larga varias veces y, además, disfrazados.

–La escena en la que el personaje de Martín Altomaro utiliza unas boleadoras con fuego en las puntas fue filmada realmente por él, sin efectos de ningún tipo ni stunts.

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